El problema son las montañas
que evocan.
Son los días, los minutos
y las fechas.
El problema es la cobardía,
el desgano.
El problema es noviembre y sus calles,
diciembre y la ironía de su navidad.
Tan raro es el cotidiano,
que ya no importa.
¿Qué juego es éste y a quién maté?