Ultimamente rondan en mi ideas que no puedo controlar,
superan las atribuciones sobre mi mismo y
se pasan por alto las ganas de sonreír.
El apretón en el pecho ya es insoportable,
apretón que alimento de ideas estúpidas y humo, mucho humo.
Entre angustia, quizás dolor y ansiedad,
no consigo sentirme bien de una puta vez.
La realidad es imposible,
y nadie quiere hacerse cargo de ella.
Podría ser miedo
o enfermedad,
quizás un poco (o mucho) de las dos.
El asunto es que dudo.
Racional o irracional
Solo pido sinceridad,
la verdadera verdad.
Déjame sufrir un momento,
para volver a ser feliz
... después.